Inventaron una cámara de cine para los coches
Joseph Kosinski y Claudio Miranda recurrieron a Sony para desarrollar una cámara pequeña y ligera capaz de resistir las vibraciones y fuerzas de un coche de carreras sin sacrificar calidad de imagen.
Brad Pitt condujo coches de carreras reales y Sony tuvo que desarrollar cámaras diminutas específicamente para esta película. Algunas iban montadas en los propios monoplazas y se manejaban a distancia mientras el director seguía dieciséis pantallas en directo.
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Sonny Hayes, una antigua promesa del automovilismo, vuelve a la Fórmula 1 para ayudar a un equipo en crisis. Joseph Kosinski convirtió los circuitos de carreras reales en escenarios cinematográficos, con Brad Pitt y Damson Idris al volante de monoplazas modificados y un equipo de cámaras diseñado expresamente para capturar la velocidad.
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Cámaras imposibles, circuitos auténticos y un equipo de Fórmula 1 que solo existía para el cine.
Joseph Kosinski y Claudio Miranda recurrieron a Sony para desarrollar una cámara pequeña y ligera capaz de resistir las vibraciones y fuerzas de un coche de carreras sin sacrificar calidad de imagen.
Pitt y Damson Idris manejaron los monoplazas modificados en circuitos de Fórmula 1. No disputaron Grandes Premios oficiales: sus vueltas se realizaron en sesiones organizadas para el rodaje.
Bajo la apariencia de un moderno Fórmula 1 había monoplazas de Fórmula 2 adaptados para parecer un equipo auténtico, con soluciones para instalar cámaras de cine.
Kosinski explicó que trabajaba junto a Miranda frente a dieciséis monitores mientras operadores controlaban de forma remota cámaras instaladas sobre los coches.
El equipo montó cabezales motorizados para modificar el encuadre en plena conducción, una capacidad que Kosinski no había tenido con aquellas cámaras en Top Gun: Maverick.
Según el director, las cámaras derivadas de la experiencia de Top Gun fueron miniaturizadas aproximadamente a una cuarta parte de su tamaño para no alterar excesivamente el rendimiento del coche.
El diseño especial situaba un pequeño módulo de captura en lugares impensables para una cámara convencional. Su desarrollo está detallado por la propia Sony.
El equipo necesitaba imágenes suficientemente detalladas para proyecciones grandes sin sobrecargar los monoplazas con cámaras voluminosas.
El sistema permitió filmar coches que alcanzaban alrededor de 290 kilómetros por hora según la promoción oficial de Apple.
El primer ayudante de cámara Dan Ming explicó a Sony que llegaron a integrar cuatro pequeños cabezales en cada monoplaza, conectados con grabadores alojados en su estructura.
APXGP aparecía en el pit lane, parrilla y espacios autorizados durante fines de semana auténticos de campeonato, ante pilotos, mecánicos y miles de aficionados reales.
La producción trabajó en uno de los circuitos más emblemáticos de la F1 y aprovechó el ambiente auténtico de un fin de semana de carreras para dar vida al equipo ficticio.
El circuito japonés figura entre las pistas reales utilizadas: no todos los escenarios de carrera se recrearon en platós.
La producción llevó sus cámaras a Bélgica, sumando un circuito famoso por sus desniveles y curvas a la geografía de la película.
El histórico trazado italiano fue una de las localizaciones visitadas por el equipo de rodaje.
El Autódromo Hermanos Rodríguez estuvo entre los circuitos utilizados, con la puesta en escena de los Grandes Premios reales.
Los paisajes y curvas peraltadas del circuito neerlandés se sumaron al calendario cinematográfico.
La película integró material filmado durante eventos reales en Hungría, otro de los escenarios del campeonato.
El rodaje también se realizó en Yas Marina durante el Gran Premio que cerró la temporada 2024.
Según la propia Fórmula 1, también se utilizó Daytona, en Florida, para secuencias que no pertenecen a un Gran Premio.
En algunos Grandes Premios los APXGP aparecieron en vueltas de formación, pero no tomaron parte en las competiciones oficiales.
El siete veces campeón mundial colaboró como productor y asesor, participando en la preparación de Brad Pitt y Damson Idris.
Kosinski contó a la web de Fórmula 1 cómo una conversación iniciada por correo con Hamilton fue fundamental para dar forma al proyecto.
El piloto insistió en que las películas anteriores no lograban comunicar del todo la sensación de estar dentro de un monoplaza, lo que impulsó el enfoque de cámara.
El director Joseph Kosinski, el director de fotografía Claudio Miranda y el productor Jerry Bruckheimer aplicaron a los circuitos la experiencia adquirida con las escenas aéreas.
La película tuvo que coordinar actores, técnicos, cámaras y coches con carreras reales que seguían su propio programa, sin poder retrasar un Gran Premio por necesidades cinematográficas.
El público de varias escenas no es una multitud añadida en posproducción: son aficionados que asistían de verdad a los eventos.
El compositor volvió a colaborar con Kosinski después de Top Gun: Maverick, poniendo música a una historia centrada en la velocidad.
Apple informó de que el rodaje utilizó más de una docena de cámaras digitales certificadas para IMAX, con una puesta en escena concebida para la gran pantalla.
Al trabajar durante Grandes Premios auténticos, la película pudo incluir la presencia real de miembros del paddock y rostros del campeonato, en lugar de recrearlo entero.
Claudio Miranda explicó que no siempre podía elegir la hora de rodar ni esperar una puesta de sol: tenía que adaptarse a los horarios reales de competición.
Cuatro decisiones que llevaron el rodaje a velocidad de competición.
Un equipo de Sony miniaturizó sensores y sistemas de grabación para evitar interferir con el rendimiento de los coches.
El equipo APXGP se integró en carreras oficiales únicamente para filmar, sin participar en la competición.
Lewis Hamilton colaboró estrechamente para que la conducción, la terminología y la vida de los pilotos resultasen creíbles.
El director de fotografía aceptó las limitaciones de horarios y luz de los Grandes Premios para obtener imágenes del ambiente real.
En Top Gun: Maverick habían aprendido a introducir cámaras en lugares minúsculos, pero un monoplaza planteaba otro problema: cualquier peso adicional puede alterar el equilibrio y la conducción. Kosinski y Claudio Miranda trabajaron con Sony para diseñar cámaras mucho más ligeras y compactas, capaces de filmar a calidad de cine desde diferentes puntos del vehículo. Los prototipos utilizaban módulos de sensor separados y grabadores escondidos en el coche. Mientras Pitt e Idris conducían en circuitos auténticos, el equipo podía modificar remotamente algunos encuadres. No se trataba solo de simular la velocidad mediante montaje: querían capturarla desde dentro.
Porque combina la experiencia física del cine de acción con el ambiente real de la Fórmula 1. Los circuitos, la multitud y la actividad de los boxes no son únicamente recreaciones: buena parte del material se obtuvo en fines de semana oficiales, sin que los actores participaran en las carreras.
Otros rodajes que llevaron la acción al límite.

Acrobacias aéreas y grandes desafíos técnicos rodados a escala real.
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Otra historia donde la velocidad y el diseño de los coches fueron protagonistas.
Leer curiosidadesDatos comprobados con Fórmula 1, Sony, Apple y publicaciones especializadas en fotografía cinematográfica. No se han empleado listas de curiosidades de IMDb.
Metodología: se diferencia claramente conducción real en los circuitos y participación ficticia en las competiciones. Última revisión: 14 de octubre de 2026.