💥Una silla volcó y le provocó una lesión seria
En Syriana (2005), su personaje sufría un interrogatorio. Clooney estaba sujeto a una silla y, al reaccionar ante un golpe simulado, la volcó y se golpeó la cabeza. Según explicó después, el accidente dañó la duramadre, la membrana que contiene el líquido cefalorraquídeo. No fue un efecto especial: el dolor le acompañó durante meses.
⚖️Ganó unos 16 kilos en apenas un mes
Entre el final de Ocean’s Twelve y el comienzo de Syriana transcurrió aproximadamente un mes. En ese tiempo, Clooney dijo haber ganado unas 35 libras —casi 16 kilos— para alejarse de su imagen habitual y parecer un agente de la CIA deteriorado. Contó que le resultó agotador comer constantemente y que perder después ese peso tampoco fue sencillo.
🏥La lesión de Syriana necesitó varias operaciones
La lesión no se resolvió al terminar el rodaje. Clooney contó a Terry Gross que sufrió fuertes dolores de cabeza, fue operado varias veces y llegó a someterse a procedimientos para sellar la fuga de líquido cefalorraquídeo. La propia película le dio posteriormente el Óscar como actor de reparto; detrás del premio había una experiencia física muy dolorosa.
🎤En O Brother! otra persona canta por él
En O Brother, Where Art Thou? aparece cantando I Am a Man of Constant Sorrow, pero la voz que escuchamos es la del músico de bluegrass Dan Tyminski. Clooney llegó a grabar su interpretación, aunque el equipo prefirió la versión del cantante profesional: el personaje debía convertirse en un fenómeno musical dentro de la historia.
🎧Él mismo intentó borrar sus primeras grabaciones
Clooney recordó que, después de grabar para O Brother!, notó que nadie se atrevía a mirarlo a los ojos en el estudio. Avergonzado por el resultado, bromeó en una entrevista con que se había encargado de destruir sus propias cintas para impedir que terminaran circulando. Una anécdota muy distinta de la imagen del cantante imparable que ofrece la película.
📰El villano de Buenas noches, y buena suerte se interpreta a sí mismo
Clooney y Grant Heslov descartaron contratar a un actor para encarnar al senador Joseph McCarthy. En su película de 2005 utilizaron imágenes televisivas auténticas del político, convencidos de que sus propias palabras transmitirían mejor lo ocurrido. La decisión también ayudó a fijar la estética en blanco y negro de la obra.
🔎Comprobó escenas de la película como si fuese periodista
Su padre, Nick Clooney, trabajaba en el periodismo. Al preparar Buenas noches, y buena suerte, le advirtió que cualquier error histórico podía desacreditar la película. Clooney contó que el equipo buscó al menos dos respaldos para cada escena, recurriendo a libros y a testigos como Joe y Shirley Wershba o Milo Radulovich.
🎲Ocean’s Eleven rodó dentro de casinos en funcionamiento
La película de Steven Soderbergh logró acceso excepcional al Bellagio y otros establecimientos de Las Vegas. En una entrevista de 2001, el equipo explicó que podían filmar incluso en la sala de juego durante el día y que el productor Jerry Weintraub negociaba para disponer de espacios completos. Por eso muchas escenas muestran un casino real y no solo decorados recreados.
✉️Una broma a Brad Pitt terminó alcanzando a Meryl Streep
Durante Ocean’s Twelve, Pitt difundió carteles falsos pidiendo a los italianos que llamaran a Clooney «Danny Ocean». Clooney se vengó usando papelería con el nombre de Pitt: escribió a Meryl Streep una carta haciéndose pasar por su compañero y le envió material de un profesor de acento británico. El chiste resultaba todavía más absurdo porque Streep estaba preparando La dama de hierro.
🎬Su primera película como director no fue una comedia ligera
Clooney debutó en la dirección con Confesiones de una mente peligrosa (2002), escrita por Charlie Kaufman y protagonizada por Sam Rockwell. La historia se basa en las memorias del presentador Chuck Barris, que afirmaba haber sido asesino para la CIA. Era una elección arriesgada para un actor conocido por su encanto comercial: construyó su debut sobre una confesión imposible de corroborar.