Solo 23 días para rodar
Emerald Fennell confirmó que toda la película se filmó en 23 jornadas, pese a los numerosos actores y localizaciones.
Con una protagonista presente en casi todas las escenas, decenas de cambios de vestuario y un reparto de rostros muy conocidos, Emerald Fennell sacó adelante su debut cinematográfico en menos de un mes de rodaje. Detrás de sus colores de algodón de azúcar se esconde un thriller diseñado al milímetro.
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Cassie lleva una doble vida marcada por un suceso del pasado. Emerald Fennell mezcla colores pastel, canciones pop y las convenciones de la comedia romántica para contar una historia mucho más inquietante de lo que aparenta.
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Historias contrastadas del rodaje, música, vestuario y decisiones artísticas.
Emerald Fennell confirmó que toda la película se filmó en 23 jornadas, pese a los numerosos actores y localizaciones.
La diseñadora de vestuario Nancy Steiner tuvo solo tres semanas antes de empezar el rodaje.
La guionista y actriz, conocida también por Killing Eve, se estrenó en la dirección de un largo con esta película.
Fennell contó al BFI que primero imaginó a una mujer aparentemente ebria que interrumpe con una pregunta al hombre que intenta aprovecharse de ella.
La actriz dijo que leyó el libreto, quedó impresionada y pidió reunirse con la directora apenas dos días después.
Fennell y Mulligan descubrieron a mitad del rodaje que habían trabajado juntas cuando eran adolescentes, algo que ninguna recordaba.
Mulligan recibió una playlist que incluía Toxic de Britney Spears y Stars Are Blind de Paris Hilton, antes de filmar.
Fennell comunicó la estética con referencias rosas, neones y tejidos suaves; no quería una historia oscura visualmente gris.
Fennell explicó que la escogió porque la admiraba musicalmente y porque encajaba con su reflexión sobre el trato social a las mujeres.
La británica citó el acento y recordar la letra de Stars Are Blind entre los retos prácticos de su actuación.
Los actores trabajaron el número romántico con una canción elegida mucho antes de rodar.
Steiner usó un vestido rojo de flores diseñado por Coco Fennell, hermana de Emerald.
Steiner señaló referencias a Brigitte Bardot y utilizó prendas vintage, incluido un cárdigan y un top de esa década.
La diseñadora explicó que el vestuario se vuelve más luminoso en la etapa en la que la protagonista empieza a enamorarse.
Se combinaron prendas de segunda mano, casas de alquiler cinematográfico y cadenas comerciales como Uniqlo.
No encontraron ningún disfraz existente con la cremallera frontal, falda y tocado que exigía el guion.
El equipo confeccionó duplicados del vestuario de enfermera por si se rompían durante las secuencias físicas.
La diseñadora de vestuario tuvo que realizar pruebas de ropa entre escenas porque la protagonista participaba en casi todas.
La maquilladora Angela Wells explicó que Mulligan se aplicó el maquillaje mal a propósito durante un plano, con varias tomas para lograr el efecto.
El departamento de maquillaje eligió tonos más oscuros conforme el personaje se adentra en situaciones más difíciles.
Wells explicó que bajó la orientación del eyeliner para hacer que Cassie pareciera más cansada y triste.
Carey Mulligan recordó una jornada con Molly Shannon por la mañana y Alfred Molina por la tarde.
Algunos secundarios dispusieron de lecturas breves; varios intérpretes llegaban directamente para rodar sus escenas.
Fennell pidió a los intérpretes de ciertos hombres que se imaginaran protagonistas de una comedia romántica, no villanos conscientes de serlo.
Fennell procuró reservar jornadas completas a los momentos en que Cassie deja de fingir estar borracha y confronta a sus acompañantes.
La directora contó que, pese a los recursos limitados, trataron de levantar todos los sets posibles para dar una identidad visual coherente.
Fennell viajó entre la edición en Los Ángeles y compromisos breves en Inglaterra para la serie The Crown.
Los papeles masculinos recayeron en actores vinculados a personajes simpáticos o cómicos, un contraste buscado en el tono.
La directora citó las películas de los hermanos Coen y de Gus Van Sant como referentes de personajes femeninos complejos y humor negro.
Emerald Fennell recibió el Óscar al mejor guion original en la ceremonia de 2021.
La directora rechazó deliberadamente la estética gris habitual de los dramas difíciles.
El guion y una playlist ayudaron a Mulligan a imaginar el mundo de Cassie.
Los tonos, estilos y referencias de cada prenda acompañan los estados emocionales del personaje.
El reparto aprovecha expectativas del espectador para dar otra lectura a los personajes.
Fennell se estrenaba como directora con una producción de gran exigencia formal: escenarios muy distintos, una protagonista en casi todos los planos, vestuario específico y una trama que cambia constantemente de tono. La directora explicó que tuvieron tres semanas de preparación y apenas 23 días para rodarlo todo. Para la diseñadora Nancy Steiner fue una carrera especialmente difícil: fabricó a medida el vestuario clave del último acto y ajustó prendas a Mulligan entre tomas. La velocidad no era improvisación: cada decisión de puesta en escena y color estaba pensada desde antes de empezar.
Antes de rodar, Fennell envió a Mulligan una lista que incluía Toxic y Stars Are Blind. Para ella, ese universo pop era una parte esencial del relato, no un simple contraste cómico. La música y el aspecto visual cuestionan las expectativas del espectador sobre la feminidad, la vulnerabilidad y los personajes que parecen inofensivos.
Thrillers que desmontan nuestras expectativas.
Una desaparición y un relato lleno de interpretaciones engañosas.
Ver curiosidadesUn duelo psicológico que pone a prueba las certezas del espectador.
Ver curiosidadesInvestigación basada en testimonios de la directora, actriz protagonista, vestuario y maquillaje. Los datos de producción se diferencian de las interpretaciones del argumento. No se utiliza IMDb como fuente.
Revisión editorial: 17 de octubre de 2026.