La frase más famosa se improvisó
El guion solo describía a Travis ensayando sus movimientos ante un espejo. Según Scorsese, Robert De Niro inventó el monólogo y el célebre «¿Hablas conmigo?» durante la filmación.
De Niro improvisó ante el espejo el monólogo de Travis Bickle, incluida la pregunta «¿Hablas conmigo?». La espontaneidad de un ensayo se convirtió en una de las escenas más reconocibles de la historia del cine.
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Travis Bickle conduce por las noches de Nueva York, convencido de que solo él ve la degradación que lo rodea. Martin Scorsese y Paul Schrader convirtieron su aislamiento en uno de los retratos más inquietantes del cine estadounidense, con Robert De Niro en una interpretación que combina vulnerabilidad, obsesión y peligro.
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El taxi real de De Niro, las improvisaciones, el rodaje sofocante y los secretos de la última banda sonora de Herrmann.
El guion solo describía a Travis ensayando sus movimientos ante un espejo. Según Scorsese, Robert De Niro inventó el monólogo y el célebre «¿Hablas conmigo?» durante la filmación.
Antes del rodaje, el actor trabajó al volante de un taxi de Nueva York para observar la ciudad desde el asiento del conductor y aprender las rutinas reales del oficio.
Mark Carducci contó en Millimeter que fue pasajero de De Niro meses antes del rodaje. Solo después supo quién era aquel taxista al que ni siquiera pudo dejar propina.
El compositor finalizó su trabajo el 23 de diciembre de 1975 y falleció el día 24. Los créditos incluyen una dedicatoria de respeto y gratitud a su memoria.
La violencia del clímax amenazaba con dificultar la distribución. La producción rebajó la saturación del rojo hasta un tono parduzco y consiguió la clasificación R en Estados Unidos.
El intérprete previsto para el perturbador pasajero del taxi había sufrido un accidente de tráfico durante otro rodaje. El director ocupó su lugar y De Niro le ayudó a improvisar.
De Niro y Cybill Shepherd pasaron sus tres primeros días de trabajo en Nueva York improvisando escenas en el hotel St. Regis, mientras Scorsese los grababa en 16 mm y blanco y negro.
El rodaje se realizó durante un verano especialmente sofocante en 1975. Shepherd recordó que apagaban el aire acondicionado al grabar, por lo que el calor en algunas escenas era real.
La producción iba a empezar en junio de 1974, pero los compromisos de Scorsese y De Niro lo aplazaron hasta junio de 1975.
Scorsese había calculado cuarenta días de filmación. Según su testimonio recogido por AFI, la producción se prolongó al menos cinco días más.
La prensa industrial de marzo de 1976 citó un presupuesto muy contenido para una película rodada en exteriores y con un reparto que ya incluía a varios talentos destacados.
Según Paul Schrader, existió una oferta de financiación de 500.000 dólares. El equipo la consideró insuficiente para hacer la película en las condiciones que quería.
Schrader relató que otra posibilidad de financiación exigía contratar a Jeff Bridges como protagonista. El equipo apostaba por Robert De Niro.
El director recibió el guion de Paul Schrader y lo hizo llegar a los productores Michael y Julia Phillips; el proyecto acabó en manos de Martin Scorsese.
El guionista relacionó la creación de Travis con un periodo de aislamiento y dificultades personales. No lo escribió pensando necesariamente que acabaría filmándose.
Las Memorias del subsuelo fueron un referente reconocido tanto en el análisis contemporáneo de la película como en las reflexiones del propio Scorsese.
Schrader utilizó como referencia el material sobre Arthur Bremer, autor del atentado de 1972 contra el candidato George Wallace, para explorar la mente de un hombre obsesionado.
La actriz, que tenía trece años, fue sometida a un proceso de valoración para autorizar su participación en un papel de temática adulta, según documentación histórica citada por AFI.
Connie Foster sustituyó a Jodie en determinados movimientos o acciones considerados inapropiados para la menor, como explica el documental Making Taxi Driver.
El intérprete de Sport conversó con personas vinculadas al mundo de la prostitución en Greenwich Village y trabajó escenas mediante improvisación.
Aunque ya destacaba como cómico, Taxi Driver fue su debut como intérprete de largometraje, según las notas de producción conservadas por AFI.
El actor que encarnó al político Charles Palantine había trabajado como crítico televisivo. AFI identifica esta película como su primer largometraje.
La producción recurrió a localizaciones como Columbus Circle, el Garment District y cafeterías y cines de la ciudad, reforzando la sensación de un Nueva York observado desde el taxi.
El director de fotografía convirtió vapor, neones, reflejos y luces nocturnas en parte de la mirada alterada de Travis. El escenario se transforma en una extensión de su aislamiento.
Paul Schrader explicó que parte de lo cambiado y descubierto en el plató le resultó inesperado cuando vio el montaje definitivo.
La película obtuvo el máximo reconocimiento del Festival de Cannes de 1976, consolidando internacionalmente a Scorsese.
Compitió por mejor película, actor protagonista para De Niro, actriz de reparto para Foster y banda sonora original para Herrmann.
Las reseñas contemporáneas discutieron si Travis había sido redimido o si el reconocimiento que recibe era una ironía amarga sobre la violencia.
Los créditos registran a Marcia Lucas como supervisora de montaje, junto a los montadores Tom Rolf y Melvin Shapiro.
La música de Herrmann contrapone el saxofón melancólico con sonoridades inquietantes: parece reflejar simultáneamente el deseo de contacto y el resentimiento de Travis.
Cuatro claves de la transformación de Nueva York en el mundo interior de Travis.
La perspectiva del taxi permite mirar la ciudad a través de cristales, marcos, lluvia y luces reflejadas: Travis está dentro, pero emocionalmente permanece aislado.
Chapman fotografía la ciudad nocturna sin embellecerla; la iluminación y las calles congestionadas sostienen el tono de pesadilla.
El saxofón de Herrmann sugiere romanticismo y soledad mientras la percusión oscura anticipa el estallido del protagonista.
La desaturación del clímax rebajó su impacto gráfico para la clasificación, pero también reforzó su apariencia sucia y casi irreal.
Porque no presenta la violencia de Travis como una solución admirable: la coloca dentro de una subjetividad profundamente perturbada. La mirada de Scorsese hace que Nueva York sea a la vez un lugar real y una proyección de sus obsesiones.
Paul Schrader había escrito la escena de Travis practicando gestos y desenfundando frente al espejo, pero no el diálogo que la hizo célebre. Scorsese permitió a De Niro explorar ese instante y el actor creó una conversación agresiva con un adversario imaginario. La escena condensa el aislamiento del personaje: necesita inventarse a alguien con quien enfrentarse. El propio director confirmó años después el carácter improvisado del monólogo, documentado por el American Film Institute. No fue una frase pulida durante semanas por un guionista; nació del trabajo del actor ante la cámara.
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Leer curiosidadesFicha elaborada con el archivo de producción del American Film Institute, estudios del British Film Institute y testimonios de los creadores. No se han utilizado listas de curiosidades de IMDb.
Metodología: los recuerdos de los participantes se atribuyen a sus testimonios; el análisis visual no se presenta como anécdota de producción y las opiniones críticas no se confunden con hechos. Última revisión: 13 de octubre de 2026.