¡El propio director interpretó al fantasma!
Steven Soderbergh no se limitó a dirigir la película: llevó personalmente la cámara para actuar físicamente como el espíritu. Cada movimiento, retroceso o vacilación es una decisión interpretativa suya.
Para contar la película desde los ojos de un espíritu, el director se convirtió en el personaje: se paseó por una casa auténtica con la cámara en las manos y unas zapatillas silenciosas, durante largas tomas en las que nadie podía mirar hacia él. Y todo se rodó en solo once días.
Descubrir las 29 curiosidades
Una familia se instala en una casa donde algo invisible la observa. Pero la película de Soderbergh invierte la estructura habitual del cine de fantasmas: el espectador no acompaña a quienes temen la aparición, sino que mira el mundo desde ella. El resultado nació de una producción minúscula y de una disciplina cinematográfica nada corriente.
Busca la película y artículos relacionados. La disponibilidad depende de Amazon.
El director convertido en fantasma, las tomas imposibles y los secretos de una de las películas de terror más singulares de Soderbergh.
Steven Soderbergh no se limitó a dirigir la película: llevó personalmente la cámara para actuar físicamente como el espíritu. Cada movimiento, retroceso o vacilación es una decisión interpretativa suya.
El cineasta se puso unas zapatillas negras de nailon con suelas de goma: de ese modo sus pasos no interrumpían las escenas en una casa donde todo debía parecer observado por una presencia invisible.
La producción filmó en septiembre de 2023, en un calendario extraordinariamente concentrado de once días, con un equipo reducido y prácticamente una sola localización.
La película se filmó íntegramente en una vivienda real de Cranford, Nueva Jersey. Sus pasillos y escaleras determinaron el movimiento de la cámara y la coreografía de los actores.
La filmación se realizó durante la huelga de SAG-AFTRA de 2023 gracias a un acuerdo provisional con el sindicato, una circunstancia poco corriente para un estreno posterior.
David Koepp se dio cuenta de que la cámara era en realidad otro personaje de la familia. Escribió la historia pensando en las emociones y las posibilidades del observador invisible.
Koepp incluyó instrucciones específicas sobre movimientos de cámara en el guion, algo que suele evitarse. Aquí era imprescindible porque cada desplazamiento expresaba la personalidad del fantasma.
Soderbergh sostuvo la cámara durante tomas largas y continuas que podían alcanzar unos diez minutos. Debía moverse y reaccionar sin interrumpir el trabajo de los intérpretes.
El cineasta calculó que la cámara Sony y su estabilizador Ronin rondaban las doce libras. Después de varios minutos con los brazos extendidos, mantener la estabilidad se volvía doloroso.
Al subir y bajar debía mirar sus propios pies para no caerse, aunque la cámara seguía apuntando a los actores. Aprendió los movimientos durante los ensayos y aun así estropeó varias tomas.
Su experiencia como operador lo traicionaba: movía el encuadre antes de que un personaje actuase. Tuvo que aprender a reaccionar con retraso, como lo haría un espíritu que observa los hechos por primera vez.
Soderbergh explicó que al principio la presencia observa con desconcierto; más adelante empieza a anticipar y comprender los movimientos humanos. La evolución se expresa solamente con la cámara.
Soderbergh optó por un equipo compacto, una Sony de la serie A7 junto a un estabilizador DJI Ronin, para poder atravesar habitaciones y rincones que un gran equipo cinematográfico habría bloqueado.
Como la cámara era un personaje que recorría libremente la casa, los técnicos debían permanecer fuera de su campo de visión incluso en desplazamientos por varias habitaciones.
Los largos planos sin cortes obligaron a ensayar las entradas, salidas, diálogos y desplazamientos de los actores como si se tratase de una función escénica.
La película separa escenas sostenidas mediante pasos a negro. Esto deja que transcurra tiempo sin abandonar la regla principal: nunca vemos nada que el fantasma no pueda presenciar.
El guion se impuso una restricción extrema: si un suceso ocurre fuera de la casa, la cámara no puede perseguirlo. La historia debe mostrar sus consecuencias dentro del territorio del fantasma.
Soderbergh propuso a David Koepp una premisa muy breve sobre una casa, una agente inmobiliaria y una presencia. El guionista desarrolló después la historia completa.
El director afirmó que tenía su propia intuición sobre la identidad de la presencia, pero Koepp ideó un desenlace que él no había previsto.
Soderbergh explicó que una vivienda que había ocupado estaba asociada al recuerdo de una antigua habitante llamada Mimi. Se preguntó cómo reaccionaría a la llegada de nuevos inquilinos.
La experiencia familiar de Soderbergh con personas que relataban sucesos paranormales influyó en la manera sobria de tratar a los personajes relacionados con ese mundo.
El director acredita habitualmente la fotografía a nombre de Peter Andrews, su seudónimo profesional. En esta película la coincidencia adquiere un sentido especial: también interpreta el punto de vista.
Chris Sullivan contó que necesitó ver imágenes de prueba para comprender cómo el objetivo de 14 mm alteraba las distancias: incluso cuando creía estar apartado, podía ocupar gran parte del encuadre.
Los intérpretes se relacionaban con una presencia que físicamente era su director sosteniendo una cámara. Tenían que continuar actuando con naturalidad mientras Soderbergh se movía muy cerca.
El intérprete del padre había trabajado previamente con Soderbergh en la serie The Knick, una relación que facilitó regresar a un método de filmación particularmente experimental.
Lucy Liu explicó que el reparto recurrió a ensayos a distancia para preparar diálogos y ritmo antes de reunirse en la casa, esenciales para sostener las escenas largas.
Lucy Liu recordó su preocupación por que circulara el libreto. El equipo procuró mantener oculta la historia y la naturaleza de sus sorpresas hasta el estreno.
Aunque llegó a salas estadounidenses en enero de 2025, el proyecto se presentó primero en el Festival de Sundance de 2024; por eso suele figurar como película de 2024.
Soderbergh defendió que una producción de esta escala le dejaba experimentar sin pasar por los largos procesos de autorización de proyectos de gran presupuesto.
Cuatro decisiones que hacen posible un punto de vista imposible.
Soderbergh descartó la perfección del operador habitual: la cámara tenía que dudar, sorprenderse y a veces llegar tarde a la acción.
Trabajar dentro de una casa real obligaba a resolver puertas, escaleras y pasillos, además de ocultar a todos los técnicos.
El reparto preparó escenas sostenidas como pequeñas obras teatrales, para que cada toma completa funcionase de principio a fin.
Koepp convirtió en motor narrativo la imposibilidad de cortar a otro punto de vista o mostrar lo que ocurría fuera de la casa.
Para Presence, Steven Soderbergh tomó una decisión inusual: no contratar un operador que imitase los movimientos del espíritu, sino ser él mismo la presencia. Entraba en las habitaciones sosteniendo una Sony A7 montada sobre un Ronin, acompañaba a los personajes y se ocultaba en sus rincones. Pero la cámara también registraba el sonido de la casa. Si sus pasos se oían, la ilusión se rompía. Por eso cambió sus habituales botas de rodaje por unas zapatillas negras de nailon con suela de goma. Durante tomas que podían durar hasta diez minutos tenía que mantener el equipo suspendido, no tropezar con las escaleras y reaccionar a los actores como si descubriera sus movimientos por primera vez. En varias ocasiones fue él, y no el reparto, quien obligó a repetir la toma. La anécdota fue contada por el propio director al Los Angeles Times.
Porque cambia de raíz el punto de vista del cine de casas encantadas. El suspense no depende solo de lo que aparece, sino de qué decide mirar —o evitar— un observador invisible. Y detrás de esa sencillez hay un experimento técnico y actoral poco frecuente, sin necesidad de grandes decorados ni una producción gigantesca.
Otras películas que jugaron con el suspense y la percepción del espectador.

Una historia sobrenatural donde la manera de mirar lo cambia todo.
Leer curiosidades
Otra casa —y otro rodaje— convertido en un laberinto de tensión.
Leer curiosidadesLas curiosidades se han elaborado a partir de declaraciones directas del director, entrevistas al guionista y al reparto, y documentación oficial. Se ha evitado el uso de recopilaciones de trivia de IMDb.
Nota editorial: 2024 corresponde al estreno en festival y 2025 al estreno comercial estadounidense. Última revisión: 14 de octubre de 2026.