McQueen no realizó el salto más famoso
El especialista Bud Ekins saltó la valla fronteriza en moto. McQueen era un excelente piloto y condujo en otros planos, pero el estudio no quiso arriesgar a su estrella en ese salto.
El salto más famoso lo hizo el especialista Bud Ekins, pero McQueen pilotó buena parte de la secuencia y hasta interpretó a uno de los soldados alemanes que perseguían a su propio personaje. Todo gracias al montaje.
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Un grupo de aviadores aliados planea una fuga masiva de un campo de prisioneros alemán durante la Segunda Guerra Mundial. John Sturges reunió a Steve McQueen, Richard Attenborough, James Garner, Charles Bronson y otros grandes intérpretes para contar una operación real, aunque con varias licencias cinematográficas.
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Una persecución inventada para McQueen, auténticos prisioneros que asesoraron el rodaje y la tragedia histórica que inspiró la película.
El especialista Bud Ekins saltó la valla fronteriza en moto. McQueen era un excelente piloto y condujo en otros planos, pero el estudio no quiso arriesgar a su estrella en ese salto.
El actor dobló también a uno de los motoristas alemanes que perseguían a Hilts. El montaje presenta a la estrella escapando y persiguiéndose en la misma secuencia.
El especialista contó que recibió 750 dólares por ejecutar el salto de la valla. Fue su debut como especialista cinematográfico y años después trabajaría en Bullitt.
Ekins preparó motocicletas británicas modernas para hacerlas parecer máquinas militares de la Segunda Guerra Mundial; así podían soportar las exigencias de la persecución.
La persecución no pertenecía al hecho histórico original. Sturges la incorporó para aprovechar la habilidad sobre dos ruedas de su protagonista y reforzar su personaje.
James Garner y Donald Pleasence recordaron que el actor se ausentó mientras se reescribía su papel; las fuentes discrepan sobre la duración exacta de la interrupción.
Ivan Moffat añadió el gesto repetido de Hilts lanzando una pelota contra la pared del calabozo, una forma sencilla de construir carácter sin diálogo.
Sturges recordó que seis escritores intervinieron en distintas etapas y que el libreto siguió modificándose después de empezar el rodaje.
Paul Brickhill fue aviador australiano y estuvo encerrado en Stalag Luft III. Su obra de 1950 aportó una base testimonial a la película.
Wally Floody, piloto canadiense que trabajó en los túneles reales antes de ser trasladado, asesoró sobre la excavación y la vida en el campo.
Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la RAF y fue capturado cuando derribaron su avión. Su experiencia personal contribuyó a su actuación como el falsificador Blythe.
Hannes Messemer fue prisionero en un campo soviético antes de escapar y caminar una larga distancia para regresar a Alemania, según la documentación del AFI.
El recinto exterior se levantó junto a Bavaria Studios, cerca de Múnich, sobre un espacio de unos 500 por 300 yardas, tras seis semanas de construcción.
Para levantar el decorado en una zona forestal, los productores aceptaron replantar árboles y redistribuir otros ejemplares arrancados.
A diferencia del campo exterior, los pasadizos subterráneos y barracones interiores se construyeron en platós de Bavaria Studios, donde era posible filmar con iluminación y cámaras.
Aunque se barajó construir el campo en California, los costes de figuración llevaron a filmar toda la producción en Alemania.
Las negociaciones sobre el empleo de no profesionales para las multitudes influyeron en la decisión de abandonar el plan de filmación estadounidense.
La famosa persecución en motocicleta se rodó en los alrededores de Füssen, Baviera, que en la ficción representan la carrera de Hilts hacia Suiza.
Robert E. Relyea, encargado también de la segunda unidad, pilotó el avión de fuga en determinadas tomas y dobló a James Garner en el accidente.
La producción utilizó una base aérea alemana después de no conseguir cooperación de la OTAN para grabar en instalaciones próximas a Múnich.
Para filmar trenes se adaptaron vagones con plataformas de iluminación y grúas. Algunas acrobacias se hicieron junto a material ferroviario en movimiento.
El AFI registra el inicio de la fotografía principal el 4 de junio de 1962 y su conclusión hacia finales de octubre del mismo año.
El equipo trabajó para no superar la financiación concedida por United Artists a las compañías productoras de Sturges y Mirisch.
McQueen, Charles Bronson y James Coburn volvieron a trabajar con el director tras el wéstern de 1960 que ayudó a darle prestigio para impulsar este proyecto.
Los estudios rechazaban el proyecto: temían una historia demasiado pesimista y sin personajes femeninos. El éxito previo de Sturges ayudó a desbloquearla.
La música funciona como contrapunto optimista al ingenio colectivo, aunque el relato desemboca en una tragedia histórica.
El trabajo de Ferris Webster consiguió la única nominación al Óscar de la película, cuya duración se aproxima a las tres horas.
El 24 de marzo de 1944 salieron del campo por el túnel Harry. El siguiente prisionero fue descubierto antes de conseguirlo.
Solo tres de los 76 lograron eludir la captura; cincuenta recapturados fueron asesinados por la Gestapo. El filme está dedicado expresamente a su memoria.
El personaje de Hilts sirve a una licencia dramática. Aunque estadounidenses habían colaborado en preparativos, ninguno estuvo entre los 76 que salieron del túnel.
Los prisioneros excavaron tres rutas llamadas Tom, Dick y Harry. La auténtica salida por Harry quedó más lejos del bosque de lo esperado, como se representa en la película.
Los trucos artesanales y la preparación que sostienen su espectacularidad.
La amplitud del formato Panavision ayudó a mostrar tanto el trabajo en equipo dentro del campo como la geografía de las persecuciones.
El montaje conectó la fuga colectiva con aventuras individuales y permitió que McQueen se persiguiera a sí mismo sin que se notara el cambio de piloto.
Su equipo reconstruyó el campo a partir de documentación de prisioneros reales, con exteriores en Bavaria Studios e interiores en plató.
Relyea rodó material de acción y participó personalmente en las escenas de aviación, incluso como piloto y doble.
Steve McQueen quería conducir en la persecución y poseía la habilidad para hacerlo, pero el seguro no permitió que realizara el salto sobre la valla. Su amigo Bud Ekins, especialista y preparador de motocicletas, ejecutó la toma por 750 dólares. McQueen sí condujo en otros planos y se disfrazó de uno de los perseguidores alemanes. Así, cuando Hilts huye y las motos enemigas le siguen, parte de la secuencia muestra al mismo actor a ambos lados de la persecución. El montaje oculta una solución tan ingeniosa como la propia fuga de los protagonistas.
El 24 de marzo de 1944, 76 aviadores aliados escaparon de Stalag Luft III por un túnel llamado Harry. Solo tres evitaron la recaptura y 50 de los detenidos fueron asesinados. La operación de excavación, los documentos falsos y el problema de la salida alejada del bosque tienen base histórica. En cambio, ni Hilts ni su persecución en motocicleta corresponden a un fugitivo estadounidense de aquella noche. La película dedica sus títulos finales a los cincuenta asesinados.
Más historias de guerra y grandes operaciones de supervivencia.

Otra fuga ambientada en la Segunda Guerra Mundial, con un partido de fútbol imposible de olvidar.
Leer curiosidades
Otra aproximación cinematográfica a una historia real de la Segunda Guerra Mundial.
Leer curiosidadesFicha documentada con el American Film Institute, archivos históricos británicos y análisis del British Film Institute. Los datos de producción se separan de las licencias dramáticas del filme. No se utilizan listas de IMDb como fuente editorial.
Metodología: las versiones discrepantes sobre la interrupción del rodaje por McQueen se presentan como relatos atribuidos. Se diferencian los nombres históricos de los personajes compuestos para el cine. Última revisión: 13 de octubre de 2026.