Un rodaje en medio de los Juegos
Boyle rodó la película mientras preparaba la ceremonia de apertura olímpica de Londres 2012; dividía su semana entre las dos producciones.
Fuente ↗Filmó el thriller durante la preparación de la ceremonia de apertura de Londres 2012 y dejó las imágenes guardadas durante meses. Volver al montaje después de los Juegos le permitió mirar la historia como si fuera nueva.
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Simon, empleado de una casa de subastas, participa en el robo de un cuadro de Goya. Tras recibir un golpe en la cabeza, no recuerda dónde lo escondió. Sus cómplices recurren a Elizabeth, una hipnoterapeuta, y el viaje hacia la memoria transforma un atraco aparentemente sencillo en un laberinto de deseo, manipulación y recuerdos poco fiables.
Con James McAvoy, Rosario Dawson y Vincent Cassel, Danny Boyle mezcla el cine de robos con el thriller mental: lo importante ya no es solo dónde está el cuadro, sino quién controla el relato.
El rodaje olímpico, la hipnosis, la fotografía, el montaje y los secretos de su música.
Boyle rodó la película mientras preparaba la ceremonia de apertura olímpica de Londres 2012; dividía su semana entre las dos producciones.
Fuente ↗Después del rodaje, el material quedó apartado hasta terminar los Juegos. Boyle describió ese intervalo como una oportunidad excepcional para volver al filme con ojos frescos.
Fuente ↗El equipo contó con un especialista en hipnosis que trabajó con los intérpretes para preparar las sesiones de Elizabeth.
Fuente ↗James McAvoy y Vincent Cassel participaron en demostraciones de hipnosis, pero Boyle contó que no llegaron a entrar realmente en trance.
Fuente ↗Rosario Dawson se documentó sobre la terapia y experimentó la hipnosis para acercarse al trabajo de su personaje.
Fuente ↗La historia se había pensado inicialmente para Nueva York. La coincidencia con Londres 2012 llevó a trasladar el rodaje a la capital británica.
Fuente ↗Boyle quería que Elizabeth fuese una forastera sin una red de apoyo inmediata; al trasladarse a Londres, buscó una actriz estadounidense para ese papel.
Fuente ↗Boyle había conocido a Rosario Dawson años antes por un proyecto cinematográfico que no llegó a realizarse y llevaba tiempo siguiendo su carrera.
Fuente ↗El director tuvo dudas sobre la edad de James McAvoy para Simon, pero una reunión con el actor terminó por convencerle.
Fuente ↗Boyle explicó que planteó el filme como un robo artístico para llevar al espectador hacia algo distinto: una historia sobre recuerdos arrebatados.
Fuente ↗Simon se dirige inicialmente al público como un guía aparentemente fiable, pero la propia película invita a revisar esa confianza.
Fuente ↗La narración no lineal y el cruce de recuerdos, fantasías y hechos reales hicieron del montaje uno de los mayores retos técnicos para Boyle.
Fuente ↗Según el director, el rodaje se prolongó aproximadamente dos meses y utilizó localizaciones del este de Londres y Three Mills Studios.
Fuente ↗Boyle volvió a trabajar con el director de fotografía Anthony Dod Mantle, una relación profesional que les permitía entenderse con rapidez.
Fuente ↗Rick Smith, integrante de Underworld y colaborador en Londres 2012, compuso la banda sonora de En trance.
Fuente ↗La cantante, que había participado en la ceremonia olímpica, también contribuyó a una canción de la película junto a Rick Smith.
Fuente ↗Además de actuar, Rosario Dawson aportó su voz a una de las piezas de la banda sonora.
Fuente ↗Boyle contrapuso deliberadamente el tono festivo de la ceremonia olímpica con la violencia y el deseo de este thriller.
Fuente ↗Durante la preparación de los Juegos, Boyle reservó pausas para trabajar en Frankenstein en el National Theatre y para rodar En trance.
Fuente ↗Boyle enumeró el atraco, la amnesia, el cine negro y la figura de la mujer fatal como piezas de una película que intenta invertir las expectativas.
Fuente ↗La pérdida de memoria permite que los demás personajes investiguen el pasado de Simon y que el espectador descubra información de forma fragmentada.
Fuente ↗Boyle explicó la hipnosis como una forma de guía por medio de la voz: las escenas visualizan los paisajes mentales que Elizabeth describe.
Fuente ↗Boyle contó que, al revisar el material, se dieron cuenta de que debían incorporar algunas pistas para hacer funcionar el misterio.
Fuente ↗En las sesiones hipnóticas, los recuerdos del protagonista se convierten en escenas que pueden ser interpretadas de maneras diferentes. Es la estrategia central de su suspense.
Fuente ↗La música de Rick Smith sostiene los contrastes entre el pulso del atraco y los tramos más íntimos del viaje mental.
Fuente ↗La película llegó a las salas británicas el 27 de marzo de 2013 y a Estados Unidos el 5 de abril de ese año.
Fuente ↗La duración oficial es de 101 minutos: el relato concentra en poco más de hora y media varias versiones de los mismos acontecimientos.
Fuente ↗Joe Ahearne y John Hodge figuran como guionistas; Hodge ya había trabajado con Boyle en títulos anteriores.
Fuente ↗Boyle valoraba las proyecciones de prueba porque le permitían observar cuándo el público se perdía y cuándo la narración necesitaba más apoyo.
Fuente ↗La sinopsis oficial del distribuidor cifra en 27 millones de dólares el cuadro de Goya cuyo robo desata toda la historia.
Fuente ↗Mientras dirigía la ceremonia de apertura de los Juegos de Londres, Danny Boyle también encontraba días para filmar un thriller de violencia psicológica. La producción de En trance rodó durante aproximadamente dos meses; después hubo una pausa de varios meses antes del montaje. Boyle dijo que esa distancia le permitió enfrentarse a sus propias imágenes casi como un espectador nuevo.
La producción contrató a un asesor de hipnosis y sus protagonistas experimentaron con técnicas de relajación. Boyle reconoció que la película lleva algunas situaciones a extremos dramáticos. La hipnosis real no ofrece una forma infalible de recuperar recuerdos: la memoria puede ser sugestionable, por lo que las escenas deben leerse como ficción, no como demostración clínica.
Aunque la premisa parte del robo de una pintura de Goya, Boyle quería contar una historia sobre la identidad y la manipulación de los recuerdos. Simon parece nuestro guía; luego el montaje reorganiza lo conocido y obliga al espectador a desconfiar de su primera versión.
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Leer curiosidades →Curiosidades contrastadas con distribuidora, filmografía institucional y entrevistas con el director y su equipo. Los elementos narrativos se distinguen de los hechos de producción; no se utiliza IMDb como fuente principal. Las experiencias de hipnosis que describe el equipo no equivalen a evidencia clínica sobre recuperación de memoria.