🦷¡Unos dientes nuevos provocaron hasta 80 tomas!
Daniel Guzmán contó a El País que Joaquín González se puso piezas dentales poco antes del rodaje y le costaba hacerse entender. Algunas tomas tuvieron que repetirse hasta 70 u 80 veces; es el propio director quien ofrece esas cifras.
🎞️El director empezó el montaje con 250 horas de material
Guzmán aseguró que lo habitual habría sido disponer de unas 50 horas. La complejidad de trabajar con debutantes multiplicó el material hasta unas 250, que debía condensar en una comedia de alrededor de 100 minutos.
⏳El montaje ocupó año y medio
En la entrevista de 2022, Guzmán describió dieciocho meses de montaje y una prolongada posproducción de sonido. El proceso terminó siendo mucho más agotador que el que había imaginado.
👨👩👧¡Una familia de verdad se interpreta a sí misma!
Joaquín González comparte pantalla con su madre Esther Álvarez, su hermano Chema y su hija Brenda. No son personajes interpretados por actores contratados para parecerse a una familia: la familia existe fuera de la ficción.
🕯️La madre de Joaquín murió dos semanas después del rodaje
Esther Álvarez, que se interpretó a sí misma, falleció aproximadamente dos semanas después de finalizar la filmación. Su presencia en la película quedó como un testimonio muy especial para la familia y el director.
🎬Joaquín nunca había protagonizado una película
Aunque toda la comedia gira alrededor de él, Joaquín González no era actor profesional. Guzmán apostó por su personalidad auténtica frente a la comodidad de contratar a alguien con experiencia.
🧪¡Joaquín pasó unas 18 pruebas de casting!
El director explicó a RTVE que probó a numerosos actores profesionales y sometió a su amigo Joaquín a cerca de dieciocho pruebas antes de decidirse por él.
📆Ensayaron con Joaquín durante dos meses
Según Guzmán, tras elegirlo pasaron aproximadamente dos meses ensayando. Querían conservar su espontaneidad, pero darle herramientas para sostener muchas páginas de diálogos.
😬Los primeros quince días fueron especialmente difíciles
Joaquín admitió que pasó unas dos semanas superado al empezar a rodar. La dificultad para hablar con sus nuevos dientes chocaba con el volumen de diálogo que debía interpretar.
🚗Se perdió una jornada entera de persecución
El cineasta enumeró entre los contratiempos una jornada completa de rodaje dedicada a una persecución de coches que no se pudo aprovechar como esperaba.
🦠Los protocolos de la pandemia encarecieron el rodaje
La producción arrancó en un contexto de nuevos protocolos sanitarios. Guzmán explicó que las dificultades añadidas afectaron al presupuesto y al calendario.
📅De ocho semanas pasaron a casi diez
El plan original rondaba las ocho semanas, pero la filmación se alargó aproximadamente una semana y media, de acuerdo con el relato del director a El País.
🎭Daniel Guzmán también aparece como protagonista
Guzmán no solo dirigió y escribió la película: interpreta al Brujo, uno de los dos amigos que acompañan al protagonista, junto al Luismi de Luis Tosar.
💰Luis Tosar invirtió medio millón de euros, según el director
En la entrevista con El País, Guzmán describió a Tosar como productor involucrado económicamente en la película y habló de una aportación de 500.000 euros.
🏘️Un viejo grafiti del director aparece por casualidad
Antes de convertirse en actor, Guzmán era conocido como el grafitero Tifón. Durante el rodaje descubrieron que una firma antigua suya seguía en la fachada de la casa de Joaquín: aparece en un plano.
🖌️El cineasta había sido un grafitero conocido en Madrid
Guzmán firmaba como Tifón, con el estilo de firmas rematadas en flecha popular en el Madrid de los ochenta. Esa parte de su juventud es auténtica, no un invento para promocionar la película.
👬El reencuentro de los amigos tiene raíces reales
El director y Joaquín contaron que se conocían de jóvenes, se distanciaron y volvieron a encontrarse tiempo después. La película transforma esa experiencia en el punto de partida de su ficción.
🛵De adolescentes competían con sus motos
En una conversación publicada por El País recordaron pequeñas rivalidades moteras del barrio. El pasado compartido ayuda a explicar por qué la relación en pantalla resulta tan espontánea.
🧢Una gorra estuvo detrás de una anécdota real de amistad
Joaquín relató que en un evento de discoteca no dejaban entrar a Guzmán por llevar gorra; decidió marcharse también. El incidente ilustra el tipo de lealtad que inspiró la relación de los personajes.
🎭La película iba a tener a más personas reales
Guzmán planeó inicialmente recurrir a casi todos los protagonistas auténticos de su entorno. Según explicó, productora y distribuidora le ayudaron a limitar esa idea para que el proyecto fuera viable.
🎥Luis Tosar aportó estabilidad a un rodaje imprevisible
El director elogió la paciencia de Tosar ante las múltiples repeticiones y la incertidumbre de las escenas con Joaquín. La mezcla de profesionalidad y espontaneidad era deliberada.
✍️La historia tardó siete años en levantarse
Guzmán explicó a Cineuropa que desde el apoyo inicial de las compañías transcurrieron unos siete años hasta el estreno; la libertad buscada tenía un coste de desarrollo considerable.
🏷️Durante el desarrollo se llamó La gran mentira
RTVE recogió que el proyecto pasó por el título provisional La gran mentira, una referencia a las fantasías que el personaje inventa sobre sí mismo.
🏆Su director venía de ganar un Goya
Daniel Guzmán había ganado el Goya a mejor dirección novel por A cambio de nada (2015). Canallas fue su segundo largometraje como cineasta, estrenado siete años después.
🎞️Quería una película para ver en salas
Pese a participar Movistar+ en la financiación, Guzmán insistió en que quería una comedia pensada para el cine. Universal Pictures se encargó de distribuirla en salas españolas.
🎬Daniel Guzmán ejerció cinco funciones
Además de dirigir y actuar, Guzmán se ocupó del guion, participó en la producción y asumió tareas de montaje, según explicó a RTVE durante la promoción.
🎪La comparaba con una resaca muy cañí
En una entrevista con RTVE, el director describió el espíritu de su película como una versión popular y madrileña de Resacón en Las Vegas, citando también el humor de Berlanga y Fellini.
🏙️No querían embellecer el barrio
Guzmán declaró que buscaba mostrar el Madrid trabajador que no suele aparecer en ciertas comedias, con su lenguaje, su humor, sus contradicciones y su preocupación por llegar a fin de mes.
🎭La familia interpretaba versiones de sí misma, no un documental
Aunque sus nombres, relaciones y vínculos son reales, las estafas y peripecias están dramatizadas. Guzmán dijo expresamente que mezcló la realidad con la ficción hasta hacer difícil distinguirlas.