🎲Se infiltró en el mundo del póker de alto nivel para interpretar a Molly Bloom
Antes de rodar Molly’s Game, Chastain apenas conocía las reglas del póker. Leyó las memorias de Molly Bloom, investigó términos de juego que no comprendía y llegó a asistir a partidas en Nueva York. No se limitó a imitar una pose: necesitaba entender cómo se movían los jugadores, cómo se negociaba en la mesa y por qué su protagonista ejercía tanto control en un entorno dominado por hombres.
💄Se presentó ante Aaron Sorkin como si ya fuese la verdadera Molly Bloom
Chastain contó que estudió vídeos de Molly Bloom y eligió cuidadosamente su aspecto para la primera reunión con Aaron Sorkin. Apenas iniciada la conversación, le preguntó por qué seguían reunidos y por qué aún no le había dado el papel. El guionista se rio y le reveló que la auténtica Molly había pedido que fuese ella quien la interpretara.
🃏La verdadera Molly Bloom le dio acceso a su vida, no solo a su libro
La mujer que inspiró Molly’s Game no se quedó al margen de la producción. Chastain habló con ella sobre su infancia, su relación familiar y los detalles de sus partidas. Se escribían mensajes y compartían tiempo juntas. La actriz explicó que debía escuchar tanto la versión que Bloom quería proyectar de sí misma como aquello que podía descubrir más allá de esa imagen.
😱La primera prueba de maquillaje de Tammy Faye casi la bloqueó como actriz
Para Los ojos de Tammy Faye, Chastain se sometió a un maquillaje transformador que incluía prótesis faciales y pelucas. La primera vez que se vio caracterizada tuvo miedo de no poder expresar emociones a través de tantas capas. En lugar de actuar apoyándose únicamente en el aspecto, se obligó a encontrar gestos, energía y una voz que atravesaran el disfraz.
😁Descifró una sonrisa para no perder a Tammy Faye detrás del maquillaje
Chastain pasó incontables horas viendo grabaciones de Tammy Faye Bakker para estudiar su voz y su carcajada. Durante una prueba, el director Michael Showalter observó que faltaba algo: la sonrisa. Aquella noche la actriz revisó vídeos y advirtió que Tammy sonreía de un modo peculiar, moviendo especialmente el labio superior. Incorporar ese gesto cambió la caracterización.
🎤Cantó ella misma aunque las escenas musicales la aterraban
En Los ojos de Tammy Faye no recurrió a una voz ajena para las canciones: Chastain asumió las interpretaciones musicales, una parte del trabajo que confesó que le resultaba muy incómoda. El proyecto, que llevaba años intentando sacar adelante como productora, la obligó a exponerse en un registro muy diferente del que había cultivado en sus papeles dramáticos.
🐔Pidió disculpas a una gallina antes de filmar Criadas y señoras
El director Tate Taylor recordó una anécdota de Criadas y señoras: como vegana y defensora de los animales, Chastain se sintió incómoda cuando su personaje debía llevar una gallina cabeza abajo para una escena. Antes de grabarla, se apartó con el animal, lo acarició y le habló, como si quisiera explicarle lo que iba a suceder. No iba a sacrificarse a la gallina de verdad.
🍗Una escena de cocina escondía un secreto de Octavia Spencer
Durante una conversación con el reparto de Criadas y señoras, Chastain recordó la escena en que Minny enseña a Celia a preparar pollo frito. En pantalla, Octavia Spencer parecía una cocinera consumada, pero, según bromeó Chastain, su compañera apenas cocinaba fuera del cine. Ella misma había preparado muchas más comidas para Spencer de las que había recibido de vuelta.
🏛️Para La deuda se inspiró en profesionales reales de la política
Al preparar el thriller El caso Sloane, Chastain viajó a Washington D. C. y habló con lobistas para comprender sus rutinas, estrategias y lenguaje profesional. Es un ejemplo de su método de interpretación: incluso cuando el personaje es completamente ficticio, prefiere buscar experiencias reales que le permitan evitar una figura genérica.
🕯️Su vestido de La cumbre escarlata estaba ligado a la arquitectura de la casa
En La cumbre escarlata, Guillermo del Toro diseñó el vestuario y la mansión como partes de un mismo lenguaje visual. Chastain explicó que ciertos motivos del edificio reaparecían en el encaje del vestido de Lucille y que ponerse aquella ropa dolorosa contribuía a que su personaje pareciese atrapado en su pasado. La casa no era un simple escenario: continuaba sobre el cuerpo de la actriz.