Guardó Sin perdón casi una década
Eastwood explicó al Sindicato de Directores que recibió el guion de David Webb Peoples a comienzos de los ochenta, pero no lo llevó a la pantalla hasta 1992. Había reconocido en William Munny un papel de pistolero envejecido que exigía madurez. La espera acabó dando forma a su western más celebrado.


